BODA MARÍA & ANTONIO

María y Antonio se casaron en Ávila, ciudad en la que nació mi padre y a la que yo iba mucho de pequeña a ver a mis abuelos y familia. 

Pero…, desde que mis abuelos murieron no había vuelto, y se me había olvidado lo que Ávila es. 

Ávila Es impresionante. 

E impresionantes son también María y Antonio. 

Una de esas parejas que te llenan de alegría, felicidad y AMOR en todo momento. De esas parejas que se quieren a rabiar, que lo irradian por cada poro de su piel… Una de esas parejas que sabes desde el minuto uno, que están hechos el uno para el otro.  

Eligieron La Basílica de San Vicente, siempre tan espectacular, Románico puro, con un pórtico que quita el hipo.

Arte e historia todo en uno. 

Un paseo por el casco antiguo y por supuesto… ¡Una visita a la muralla! Todo rodeado de muchos besos y muchos ¨¡vivan los novios!¨, su sesión fue una de las más disfrutonas que he tenido nunca.

Anita Wedding Planner se encargó de que todo fuera perfecto y precioso, y convirtió el inmenso salón del palacio de congresos en un jardín colgante y un festival de luces, sonido y color. Trabajar con ella es siempre disfrutar de cada detalle. 

Como a María y Antonio les encantan los festivales, la música y el cachondeo: ¡hicieron de su boda una fiesta!

El planning de mesas eran discos de vinilo, la entrada al banqueta pulseras de tela, cada mesa tenía nombre de un grupo de música, y todo giraba en torno a la cerveza y el buen ambiente. 

Fue un gusto verles entrar  con «No gires» de Varry Brava de a todo volumen bailando y disfrutando. 

Las fotos hablan por sí solas: Ellos no dejaron de sonreír, de besarse, acariciarse, bailarse, quererse y CASARSE en ningún momento. Y los que estuvimos allí no dejamos de disfrutar ni un sólo segundo. 

¡Enhorabuena chicos, vais a ser muy felices!